Lo reconocemos: conseguir un listado de fondos de inversión rentables no es algo tan sencillo como buscar en Internet “fondos de inversión rentables” y obtener una respuesta fiable. La razón es doble. Por un lado, la rentabilidad es en teoría un beneficio intrínseco de cualquier fondo de inversión, con independencia de que aporte a sus partícipes una rentabilidad más alta o más baja, más rápidamente o a más largo plazo, o a cambio de un riesgo mayor o menor. Por otra parte, detrás de un fondo de inversión muy rentable puede esconderse una historia de volatilidad, riesgo o comisiones que, para un inversor bien informado, puede hacer que el indicador de rentabilidad no sea la única característica que haya que considerar al elegir un fondo de inversión… realmente rentable.
En este artículo intentaremos desvelarte tanto lo que significa la rentabilidad en un fondo de inversión como todos los factores que conviene considerar para evaluarla. En nuestros 20 años de experiencia hemos tenido la oportunidad de comprender en profundidad cómo funcionan los fondos de inversión, cuál es el equilibrio entre rentabilidad y riesgo, o qué claves necesitamos tener en cuenta para que cada fondo de inversión de Altex AM no solo aporte la máxima rentabilidad posible sino, sobre todo, la máxima satisfacción para quienes lo contratan.
Fundamentos de los fondos de inversión rentables
Todos los fondos de inversión buscan la rentabilidad. Como vehículo de inversión, un fondo reúne el capital de todos los partícipes que conforman su base de clientes para que estos puedan acceder a oportunidades financieras que, de forma particular, serían difíciles de conseguir.
De esta manera, el objetivo de los fondos de inversión es hacer rentables esas aportaciones de capital a lo largo del tiempo, devolviendo a cada cliente en el momento de su rescate el patrimonio invertido multiplicado por el porcentaje de variación que haya generado hasta ese momento. Es decir, la rentabilidad.
En busca de esa rentabilidad, los fondos de inversión deben ser diseñados y gestionados por compañías capacitadas técnica y legalmente para custodiar el patrimonio confiado por los partícipes, e invertirlo en la combinación de activos financieros adecuada para optimizar la estrategia y filosofía de inversión de cada fondo. Esos activos pueden ser muchos, y cada uno de ellos encierra una exigencia de conocimiento que da valor a la actuación de la empresa de asset management. En general los podemos agrupar en tres categorías principales:
Fondos de renta fija
Fondos de renta variable
Fondos mixtos
En busca del equilibrio entre riesgo y rentabilidad para sus clientes, los fondos de inversión mixtos combinan activos de renta fija y renta variable. De esta forma componen una alternativa ideal para perfiles inversores intermedios, ya que utilizan la renta variable para generar unos mayores beneficios mientras la parte de renta fija actúa como cobertura de rentabilidad más estable ante posibles caídas de las acciones.
Los fondos de inversión más rentables en 2025
Durante la primera mitad de 2025, especialmente en los meses de febrero y marzo, hemos asistido a momentos de gran inestabilidad en los mercados bursátiles. En esos meses vivimos una importante caída de las bolsas mundiales provocada por decisiones políticas difíciles de prever, desencadenando una de las mayores crisis puntuales de los últimos tiempos. Salvo casos específicos, este hecho provocó que los fondos de renta variable sufrieran importantes pérdidas de rentabilidad.
Sin embargo, algunos fondos de renta variable han podido recuperarse más rápido y con más impulso que otros. En el caso de Altex AM, el sistema de protección DIPS que aplicamos a nuestros fondos de renta variable permitió atenuar el impacto de las pérdidas y aprovechar la consiguiente recuperación con más celeridad. Un sistema que permitió a fondos como Altex Momentum mantener su rentabilidad un 9% por encima del índice de referencia S&P 500, a fecha 24 de junio de 2025.
2025 está siendo, por tanto, un escenario característico para poner en valor la gestión dinámica de fondos. Esta filosofía de actuación implica una alta preparación de las compañías gestoras para analizar con rapidez la tendencia de los activos que integran sus fondos y actuar con igual celeridad para recomponer la cartera defendiendo el capital ante situaciones de incertidumbre y volatilidad.
Con claras ventajas para los fondos de inversión rentables a largo plazo, esta gestión dinámica ayuda a mantener el ritmo de la rentabilidad acumulada con independencia de los vaivenes puntuales del mercado. Como ejemplo, Altex Quality ha conseguido para sus partícipes una rentabilidad acumulada del 43 % en los últimos 3 años (dato a fecha 24 de junio de 2025), posicionándose como el mejor fondo Quality del mercado europeo en este momento.
Se trata, en definitiva, de un año en el que prima la combinación de diferentes instrumentos de renta variable, como pueden ser los vinculados a índices, los que invierten en sectores temáticos como la tecnología, o los que directamente lo hacen en acciones de grandes compañías con claras trayectorias de resistencia y beneficios acumulados. Fondos que además saben aprovechar las ventajas de la renta fija como contrapeso de seguridad y cobertura, integrando lo mejor de ambas alternativas generando así rentabilidad para sus clientes de forma consistente.
Factores que ayudan a crear fondos de inversión rentables
Cuando se trata de fondos equity o de renta variable, se deben considerar varios criterios de evaluación a la hora de incorporar cada activo a la composición del fondo. Junto con otras consideraciones como la diversificación geográfica y sectorial, la volatilidad o inestabilidad en la variación de precios de los activos, la liquidez o facilidad de compra-venta del activo, las condiciones macroeconómicas o, por supuesto, el objetivo que guía la filosofía de cada fondo, los principales factores de evaluación son cinco:
- Factor Momentum. Está orientado a seleccionar activos que han mostrado un rendimiento superior en el pasado reciente, bajo la premisa de que dicha tendencia continuará a corto y medio plazo. Este enfoque se basa en la persistencia de los rendimientos relativos, identificando valores con fuerte inercia alcista. En la construcción de un fondo de inversión, el momentum se utiliza como criterio cuantitativo para la selección de activos, normalmente mediante modelos que analizan datos históricos.
- Factor Growth. Su propósito es identificar y añadir al fondo acciones de compañías con altas tasas de crecimiento en sus beneficios, ventas o flujo de caja. En la construcción de un fondo de inversión, este enfoque prioriza empresas con métricas de expansión superiores al promedio del mercado. El growth se asocia habitualmente con sectores innovadores, como tecnología o salud, y busca capturar el potencial de revalorización a largo plazo. Un factor fundamental en la gestión dinámica y en las estrategias orientadas al crecimiento estructural del capital invertido.
- Factor Quality. Es un criterio de inversión que se enfoca en identificar compañías que destacan por sus fundamentales financieros sólidos, alta rentabilidad sobre el capital, bajo nivel de endeudamiento y estabilidad en los beneficios. En la construcción de un fondo de inversión, este factor busca empresas eficientes, bien gestionadas y con ventajas competitivas sostenibles, lo que puede traducirse en una menor volatilidad y mayor resiliencia en entornos de mercado adversos.
- Factor Value. Ayuda a localizar activos infravalorados por el mercado en relación con sus fundamentales como beneficios, valor contable o flujo de caja. Para el diseño de fondos, el enfoque en value selecciona empresas cuyo precio cotiza por debajo de su valor intrínseco, según métricas como el PER (precio/beneficio), P/B (precio/valor contable) o EV/EBITDA. El objetivo es capturar la revalorización futura cuando el mercado reconozca su verdadero valor.
- Factor High Dividend. Es una estrategia de inversión orientada a seleccionar compañías que ofrecen una rentabilidad por dividendo superior a la media del mercado. Este criterio prioriza activos que reparten dividendos de forma consistente y sostenible, evaluando indicadores como el dividend yield, el payout ratio y el historial de distribución. De este modo, el fondo puede generar flujos de caja recurrentes para el inversor, siendo especialmente atractivo en entornos de baja rentabilidad en renta fija. A menudo se asocia con empresas maduras y estables, y puede contribuir a reducir la volatilidad global de la cartera mediante ingresos periódicos.
En el caso de la renta fija, considerando en primer lugar los objetivos del fondo y el perfil de riesgo del inversor, tenemos en cuenta también una serie de factores que ayudarán a alcanzar la máxima rentabilidad vinculada al plazo de tiempo marcado como objetivo. Entre ellos destacan:
- La cualificación crediticia del emisor, sea tanto un gobierno como una compañía.
- Los modelos de productos de renta fija, que pueden ser bonos, letras, obligaciones, certificados de depósito, ETFs vinculados a un índice y negociables en bolsa…
- Los tipos de interés pactados, entre los que podemos optar por tasas fijas o variables, así como entre pagos periódicos de los intereses generados o el pago unificado al final del contrato.
- Duración del bono, ya que cuanto más largo sea el plazo y, por tanto, más sensible sea a posibles variaciones del interés, mejor rentabilidad suele aportar.
- Los precios de emisión y de reembolso, así como las comisiones y las repercusiones fiscales que el activo pueda llevar aparejadas.
La lógica como estrategia de una inversión rentable
Podríamos decir que la rentabilidad no es lo único que hace que un fondo de inversión sea rentable. A la hora de elegir, entran en juego otras cuestiones que influyen, en mayor o menor medida, en el beneficio real que puedes obtener por tu capital:
- Rentabilidad del fondo y costes asociados: comisiones de gestión, gastos operativos u otro tipo de costes ligados a la adquisición y gestión del fondo son factores que deberán restarse de la rentabilidad.
- La política inversora del fondo: cada fondo tiene como objetivo satisfacer las expectativas de un perfil inversor determinado, por lo que la tolerancia al riesgo, las características de los activos que lo componen y la previsión temporal de recibir beneficios son factores que también marcan, además de la rentabilidad, una elección bien informada.
- La fiscalidad del fondo de inversión: diferentes productos conllevan diferentes obligaciones fiscales que tendrán que satisfacerse en diferentes tipos impositivos y plazos determinados por cada administración, siendo factores a tener en cuenta tanto en el momento de la compra como en el momento o momentos de rescate del capital y sus intereses.
- La diversificación del fondo: un fondo de inversión bien diversificado evita que la rentabilidad dependa solamente de un único tipo de activos, sector o modelo de inversión. De este modo, aunque la rentabilidad de cada instrumento del fondo sea distinta, la media total aumenta las posibilidades de asegurar un mejor beneficio global.
Cómo elegir un fondo de inversión rentable
Análisis profundo de los activos, seguimiento del comportamiento del fondo, previsión de la evolución de todos y cada uno de los factores que podrán afectar a su rentabilidad, reacción rápida ante las señales de riesgo y las nuevas oportunidades… El valor de la información y el conocimiento a la hora de crear y gestionar fondos de inversión rentables es la mejor estrategia de elección.
Esta es la razón por la que en Altex AM invertimos cada día en talento, tecnologías y tiempo de dedicación que nos ayudan a ofrecer a nuestros clientes la rentabilidad que hace crecer su patrimonio. Desde el respeto y la transparencia, priorizando el compromiso con la protección y la confianza en los datos reales, ponemos a disposición de nuestros inversores todo lo necesario para garantizar siempre la mejor alternativa de inversión: la alternativa lógica.
