Septiembre 2023 – La Reserva Federal continúa con las ventas masivas de bonos

SFRR cierra el mes en -2,54% (+10,61% en el año)

SFPG cierra el mes en -1,76% (+14,59% en el año)

SFQS cierra el mes en -3,79% (+21,65% en el año)

Este mes de septiembre hubo grandes movimientos en los precios de los activos por las ventas de bonos por parte de los principales bancos centrales. Subió el USD un 2,5% contra el Euro, cayó el bono a 10 años americano –3,7%, cedieron el S&P 500 -4,87% y el Nasdaq 100 -5,07%.

Poco más que explicar en un mes en el que los bancos centrales han seguido reduciendo el tamaño de su balance y tratando de enfriar la economía sin disparar aún más los tipos de interés. La inflación repuntó ligeramente en USA durante agosto hasta el 3,7% y cedió muy poco en Alemania hasta el 6,1% vs 6,2% anterior. Con unos tipos ya haciendo mella en algunos sectores, la Reserva Federal los mantuvo sin cambios en 5,50%, el Banco de Inglaterra los mantuvo en 5,25% y el Banco Central Europeo los subió un cuarto de punto hasta el 4,5% (Facilidad de depósito al 4%).

Las previsiones de inflación a largo se redujeron pero aumentaron las expectativas de tipos altos durante más tiempo. Con poco margen ya por parte de bancos centrales para subir aún más los tipos sin ocasionar algún quebranto importante, la baza que están jugando es la de reducir balance vendiendo bonos a lo largo de toda la curva de tipos. La venta de bonos por parte de la FED reduce los USD que los bancos comerciales mantienen como reservas y limita su capacidad de préstamo. Ha sido muy llamativo ver la alta correlación entre el precio del bono a 10y americano y el EURUSD. Se han movido en total sincronía minuto a minuto. Con una apreciación del dólar y una subida tan rápida del tipo de interés efectivo a medio plazo, la bolsa no podía hacer otra cosa que caer, como se ha visto de forma más contundente en los índices americanos.

La nota positiva es que el mercado (S&P 500) ha respetado soportes tan importantes como la media de 200 sesiones. Por ahora sólo podemos interpretar este retroceso como corrección dentro del mercado alcista que tenemos en 2023. Con la narrativa tan negativa que ha dominado las proyecciones económicas desde el año pasado, sólo el análisis técnico y las estrategias cuantitativas han permitido anticipar un mercado mucho más benigno del esperado. A estas alturas de año ya debíamos estar en recesión y con los tipos en fase de moderación. Sin embargo, el consensus y las proyecciones de los economistas se vuelven a equivocar en perjuicio de quienes han preferido hacer market timing y esperar un deterioro del mercado para cazar gangas que no parece que lleguen.

En nuestros fondos, acumulamos una rentabilidad en el año del 15% de media (desde +10,61% a 21,65%), con una gran recuperación de las compañías de alta calidad en las que invertimos, a las que aún queda mucho recorrido alcista, y muy buen comportamiento de las estrategias de cobertura, con rendimientos positivos en Nasdaq y USD y un coste limitado en S&P500. Hemos diseñado estas estrategias para optimizar el uso de cortos sobre activos que consideramos alcistas a largo plazo, para proteger en las correcciones a corto plazo y superar a los índices en el largo plazo.

Este mes, la ventaja sobre S&P500 y Nasdaq que hemos sacado gracias a la contribución de las posiciones largas en USD y cortas en índices nos permitirá ir distanciándonos poco o poco de los índices de bolsa, que ahora mismo están sobreponderados en compañías cuya valoración resulta menos atractiva que la mayor parte del resto de compañías que componen el universo de inversión.

De cara al cuarto trimestre del año, esperamos ver un tono moderadamente positivo en los activos de riesgo, especialmente en los factores en los que sobreponderamos nuestras carteras (Quality, Growth y Momentum). La subida de tipos tendrá que pausar, si no lo ha hecho ya, y con eso dar más protagonismo a los resultados empresariales. La recuperación de small caps y compañías de high growth no esperamos verla hasta que la recesión se haga evidente y se especule con una bajada inminente de tipos,; sin embargo, su atractiva valoración actual hace que el riesgo de entrada se haya reducido mucho. Los factores de Value y Low Vol Equities serán más díficiles de gestionar en carteras en los próximos meses por la dificultad de predecir el final de ciclo y la sensibilidad de la economía al nuevo régimen de tipos de interés. Por esta razón, seguimos sobreponderando acciones de crecimiento, alta calidad y bono a 10 años americano para diversificar riesgo y fuentes de rentabilidad.